
Fue una de las frases de la noche, pronunciada por el maestro de ceremonias, el showman británico Ricky Gervais.
Gervais, siempre irreverente, rendía así particular homenaje a la leyenda negra de los Globos, esos que premiaron a la mismísima Pia Zadora en cierta ocasión.



Ni la presentación de Gervais ni la gala han suscitado demasiada emoción entre los comentaristas, pese a que la retransmisión ha supuesto un gran éxito de audiencia para la NBC.

La más emotiva fue Mo'Nique; la actriz de 'Precious' abrió la noche con el sentido del pathos bien alto.


Hasta el propio Cameron dijo lo que todos pensábamos: Kathryn Bigelow se lo merecía como mejor directora.

Gran tortazo se llevó 'Nine', que esperaba rascar premio y así dar nueva vida a una carrera comercial de lo más decepcionante.


Su lampiña cabeza evidenciaba la noticia que saltó a los medios la última semana: el protagonista de 'Dexter' lleva meses luchando contra el cáncer.
El premio fue inevitablemente lacrimógeno.

Pero 'Dexter' no pudo con 'Mad Men', mejor serie dramática de la noche, que sigue completamente intratable en todos los premios habidos y por haber.
Julianna ya no es la que era, pero encontramos adorable cuando se tropezó con Clooney en su camino al escenario; la Margulies no dejó de saludar a su legendario partenaire televisivo.

Pero nos esperaba la gran alegría de la noche: la victoria de la musical serie de Ryan Murphy en la categoría de mejor comedia.

Como en los Emmy, Tina Fey volvió a perder ante Toni Collette.

Restó una noche llena de estrellas con paraguas, buenos momentos, contentos ganadores, resignados perdedores y unas ganas locas de que lleguen los Oscars.

Y, por supuesto, acompañado de nuestro habitual recorrido por la actualidad.
¡Que vivan las awards seasons!
La casa de Gran Hermano estalló como nunca antes, los participantes se rebelaron y se amotinaron cual piqueteros en medio de la ruta negándose a acatar la sanción que les impartió el dueño de la casa (GH) luego del comportamiento precario que estuvieron teniendo. Sus 'guerras de almohadas inocentes' generaron la rotura de varios elementos y pusieron en peligro la integridad física de ellos mismos.Antes que todo (o nada) quiero aclarar que vi todas las ediciones de Gran Hermano Argentina y nunca me sorprendí tanto como hoy. Si bien la Gala fue realmente patética y para nada acorde al formato, cuando empecé a ver los tapes de lo que había sucedido dentro de la casa me causó mucho rechazo. Sin poder creer lo que estaba viendo, no entendí cómo un grupo de personas adultas podían estar manifestando tales niveles de violencia contenida exhibiéndolas de manera tan promiscua y primitiva.
Por otro lado me sorprendió cómo Telefe se expone cada vez más con esta generación de 'hermanitos'. En otras temporadas, apenas hacían alguna crítica a la producción las cámaras cambiaban y todo se tapaba, en esta, la rebeldía excesiva los tuvo que hacer tomar otro rumbo: mostrar TODO.
Ahora, la atracción no es el juego, ni las estrategias, ni las nominaciones... atrás quedaron (por el momento) los grupitos y ni hablar de algún romance perdido por ahí. Los chicos están buscando unirse contra la producción, el programa y hacerlos perder audiencia. Una especie de huelga por el castigo del cual ellos no se creen merecedores.
Convengamos que es una generación que está muy pendiente del afuera, del rating intentando hacer de todo para que los vean. Se levantan y piensan que están en AM, se acuestan y saben que están en la trasnoche en vivo. Tienen muchas temporadas vistas y la ficha bien sacada. Están usando la casa como un medio para luego llegar a las revistas, novelas o algún 'bailando' y en el intento desprestigian un formato líder a nivel mundial que tiene muchísimo jugo para largar. Esta generación es un DESPERDICIO.
Volviendo al hecho. La noche de año nuevo (y capítulos anteriores) los participantes rompieron muchos elementos de la casa -y muy costosos- por lo que Gran Hermano decidió darles por perdida la prueba semanal y reducir el presupuesto. Una sanción light (ya que yo hubiera mandado a todos a placa) pero sabemos que la comida es lo que más se sufre dentro de la casa. Sin ton ni son y en vez de asumir su responsabilidad, los 'casi angeles' actuaron cual 'rebeldes way' y se dispusieron a hacerle frente a Jorge Rial quien se habrá visto atónito ante tamaño nivel de pelotudos con los cuales intentaba mantener una conversación.
Ahí saltó el heavy jodido de Emanuel 'yo tengo toda la vida vivida', junto con Emiliano 'Bisbal' y empezaron los reclamos porque la producción no los atendía. También saltó el que las pasó todas: Cristian U. y dijo que tenía una ampollita en su boca y que no le habían mandado la medicación y, agregó quejoso, que luego de haber rota toda la casa, tuvo que arriesgar su vida intentando ubicar nuevamente un tubo de luz.
Más tarde Loreley, la que se jactó hace unas semanas de que pasó semanas sin comer, se quejó porque tenía un dolorcito en el dedo del pié. Y, cuando terminó el vivo, por suerte no escucharon el discurso vacío que tiró Jésica: 'no me mandan tintura, extraño a mi hijo, no me ponen la música que quiero...'
Leandrito se largó a hablar y demostró ser tan boludo como creíamos. Propuso que duerman todo el día, que no bailen en el SUM y planteó una guerra con la producción para que el rating caiga; mientras tanto, Lucecita se desquiciaba porque no la dejaban hablar.
Empezaron a decir todo lo desacuerdos que estaban con la producción y no entendí por qué seguían en la casa si tenía la opción de irse. La noche avanzó, la transmisión terminó y ellos siguieron tejiendo estrategias para vapulear al programa.
Entrada la madrugada se tranquilizaron. Veremos cómo siguen...
This Seasson ¿Cuántos estudiantes de las diferentes universidades peruanas se necesitan para cambiar un foco?
en 18:56 Este es un correo que me lo mandaron hace ya algún tiempo pero que acabo de volver a leer y me parece tan gracioso que decidí compartirla en el blog. Pero no se vayan a ofender que es solo una broma.![]()
UPC: Dos.
Uno para que llame al electricista y otro para que llame a su papá para que pague la cuenta.
SAN MARTIN: Tres.
Uno para que se acuerde si tenia foco, el otro para que llame al electricista, y el otro para que pague la cuenta.
UNIFE: Once.
Una para cambiar el foco, cinco para rezar que el foco sirva y cinco para comentar el chisme del día.
SAN IGNACIO: Ninguno.
Los estudiantes de esta universidad no saben que hay que hacer cuando se quema un foco.
SAN MARCOS: Ciento uno.
Uno para que cambie el foco, veinte para protestar por el derecho del foco a no ser cambiado, treinta para que hagan huelga porque el foco se quemó y cincuenta para debatir ¿porqué el foco se quemó?, ¿habrá sido culpa del técnico o del rector que no quiere que progresen?.
SAN AGUSTIN DE AREQUIPA: Ninguno.
Arequipa se ve mejor en la oscuridad.
CATOLICA: Uno.
Para que sostenga el foco mientras el mundo gira alrededor suyo.
UNI: Cuatro.
Uno para que diseñe una fuente nuclear, otro para que se imagine como alimentar al país con energía nuclear, uno más para instalar el foco y otro para que diseñe un programa que controle el switch del foco.
UNIVERSIDAD DE LIMA: Ninguno.
Porque son tan pitucos que no tienen focos chuscos!!!.
U. DEL PACIFICO: Ninguno.
No hay estudiantes. Todos están en el extranjero aprendiendo a cambiar focos.
U. DE PIURA: Cinco.
Uno para que cambie el foco y cuatro para que digan... guaaauuu
VILLAREAL: ......Sin comentarios..... no les alcanza ni para un foco!!!...
RICARDO PALMA: Diez.
Uno para cambiarlo, y nueve de reemplazo por si el anterior esta borracho......
CAYETANO: Tres.
Uno para cambiarlo, otro para hacerle el diagnóstico y el otro para estar de practicante y aprender como cambiar un foco.
INCA GARCILAZO: Ni con ayuda.
ALAS PERUANAS: No lo intentan.
CANTUTA: Ninguno por temor a represalias.